Mónica's profileSOLO MIENTRAS TANTOPhotosBlogListsMore Tools Help

Blog


    NO SE SI REIRME...

    NO SE SI REÍRME...

    La hipocresía me sonríe,

    me saluda por compromiso

    cuando el compromiso es evidente…

    Tengo que reírme.

     

    La amistad que un día fue

    Cuando camina por la calle

    Hace como que no me ve

    Y yo…

    Tengo que reírme.

     

    La justicia ¡Ja!

    Es ciega,

    Sorda y muda,

    Esclava del que pueda pagarla

    No se si reírme.

     

    No quiero que el olvido me abandone

    Pero siempre viene con algún recuerdo

    Que no es bienvenido.

     

    Tengo que reírme

    Porque de otro modo

    Todo el color del mar subirá a mis ojos

    Y se podría nadar en mis lágrimas.

    VIVIENDO

      VIVIENDO

    img136/4186/viviendoxm9.jpg

    Tengo unas manos que me hablan

    Unos ojos que me miran

    Una boca que me sonríe

    Un adiós urgente

    Y un Gerundio

    Tengo un mensaje no leído

    Un pretexto para hablarte

    una palabra no dicha

    una ilusión en el vacío

    y un Gerundio.

      Tengo un latido acompasado

    Una pregunta en el aire

    Un candado cerrado

    Una llave que no abre

    Y un Gerundio

      Tengo el paso ligero

    Una piedra en el camino

    Un tropiezo seguro

    Un volver a levantarme

    Y un Gerundio.

    Viviendo...

     

    CONVERSACIONES DIVINAS

    CONVERSACIONES DIVINAS
     
    ¿Cómo te comunicarás conmigo?
    Te escribiré un mensaje en el cielo
    ¿Porqué crees que estaré mirando al cielo en ese momento?
    Seguro que miras a casa de vez en cuando
     

    LA ÚLTIMA CONFESIÓN

    LA ÚLTIMA CONFESIÓN

    No hay vergüenza ni hay culpa

    solo una terrible encrucijada

    que invita a la desorientación

    No pidió ningún deseo

    ni sopesó ninguna posibilidad,

    pero...

    El primero se hizo realidad

    Y la segunda se abrió a su paso

    Decisión calló sobre su mente

    como una losa

    ocupando cualquier resquicio

    de arrepentimiento

    EMERGENCIA

    EMERGENCIA

    No tengo manera de escapar

    estoy en medio

    de una eterna espiral

    que me impulsa en todas las direcciones

    Dos salidas de emergecia

    o me rompo

    o decido por donde ir.

    Pero...

    Cada camino es uno entre un millón

    ¿porque no morir andando?

    CONVERSACION CON EL TIEMPO

    img87/2803/pict0102uz4.jpg   

    CONVERSACIÓN CON EL TIEMPO

    Caballero

    ¿Sería usted tan amable

    de no pisar en lo mojado?

    ¿Mi leidy?

    descubriendo mi torpeza

    retorno mis torpes pasos

    en pos de mi caminar

    ¡No haga eso por favor!

    ¿No ve que así

    el doble va a transitar?

    Solo hay una solución

    a menos...

    que usted no la quiera ejecutar.

    Ahora mismo acabo

    mi vida en este mismo lugar

    si ese es su deseo compañera

    Lo que iba a sugerirle caballero

    es que se quedara usted quieto

    hasta que el suelo seque.

     

    16/4/07

    Pude ver mi deseo,

    reflejado en el fondo del charco

    en la esencia de tus intensos ojos,

    mi aspiración.

    Mis manos secas suplicaban

    y se que estaban sedientas

    poque al tocar el charco

    el agua desapareció

     

    img99/984/manosenbustodistorsionacz3.jpg  

    POEMAS SIN IDENTIDAD

    POEMAS SIN IDENTIDAD

    I

    El comienzo fue torpe

    un paseo por regiones opuestas,

    pasión, celos, deseo,

    coloquio entre desastre y suerte

                yo la noche

                            tu el día

    igual que sol y penumbra,

    tormenta y sequía,

    plenitud y soledad.

     

    Ahora esperan:

    soledades acompañadas,

    lucha común,

    coloquio todavía

    entre desastre y suerte.

    Aunque mi desastre haya perdido

    parte del su orgullo para transformarlo en devoción

    aunque tu suerte

    olvidara mi nombre en su contrato.

     

    Igual que antes

                yo la noche

                            tu el día

    pero ya no hay tormentas ni sequías

    solo tierra fértil donde reposar.

     

    Al final del paseo

    cuando me vaya lejos de mí

    perdida en mi mundo una vez más

    trazaré vestigios imborrables en el camino

    para asegurarme la forma de retornar

    y comprobar a mi llegada

    que allí también me esperas.

      II

    Saliendo del calor de aquella estancia

    las estrellas aún temblando

    el vacío al acecho

    detrás de cada esquina

    esperando...

     

    Me resultó difícil conocerte

    cuando tornaste mi monotonía

    presentándote tímido,

     

    cruel,  tardío

    empapado en veneno

    deseo.

     

    ¡Maldito! ¡Mezquino!

    llamando a mi puerta cuando te ignoro

    abriéndome la piel,

    prometiendo paraísos de oro

    destellos fugaces, nuevos placeres,

    sabores soñados.

     

    ¡Inútil! ¡Egoísta!

    celoso de tu recuerdo

    cuando por fin te sientes saciado.

     

    img295/9997/deseows6.png  

    POEMA DENTRO DE UN VASO

     

     POEMA DENTRO DE UN VASO

     

    Estoy solo,

    dolorosamente solo, desterrado...

     

    ¿Dónde está ahora tu mano

    que no siento que me rescate?

    ¿Perfilando nuevas palabras

    en otro cuerpo?

     

    A través de este cristal

    puedo mirarte.

    Te descubro sobre el papel

     investigo tu perfil entre mis palabras:

    Imaginación

    Libertad

    Orgullo

    no tengo labios para decírtelas,

    tu no los has creado.

     

    Estoy solo,

    lamentablemente solo, olvidado...

     

    Siento como la tinta muere en mis venas

    me arrugo, busco tu mirada ...

    ¿Dónde está ahora tu mirada

    que no se emociona con mis letras?

    ¿Te has olvidado de comprender?

     

    Las nostalgias ruedan sobre el reverso.

    Yo era pensamiento virgen,

    sentimiento extremo, consuelo,

    apagador de fuegos,

    vida en tus labios...

     

    Estoy solo,

    funestamente solo, ahogado...

    solo recompensado

    de que transformaras mi materia

    facilitando sentimientos

     a la tonada que un día existió.

    RESTOS DE UN NAUFRAGIO

    RESTOS DE UN NAUFRAGIO

     

    Pude liberar mojadas

    pequeñas esperanzas.

    Guardé sus añicos

    tratando de restaurarlas.

    Ya no eran promesas,

    sólo un puzzle al que faltaban piezas.

     

    Encontré entre adoquines

    algunos  recuerdos:

    El recuerdo de un sueño...

    iba a ser cantante de mayor.

    El recuerdo de un amor infinito...

    que no fue.

    El recuerdo de un lugar divino...

    que no existe.

      

    Ningún superviviente.

    Ni siquiera yo me salvé de aquella tempestad...

    ENTRE LOS DEDOS

    ENTRE LOS DEDOS

     

                 Sus ojos en la noche, llaman a la puerta. ¡Ya ha llegado! Siento sus garras escarbar en la madera, y si me concentro un poco más puedo incluso oír como diminutos fragmentos de madera caen al suelo. Avanza poco a poco hacia mí, a plena luz del día.

     

                 Mi energía se extingue como un cigarrillo abandonado. Poco a poco los ojos se me van achicando, siento los párpados como paredes de hormigón, atraídos con furia por la fuerza de la gravedad, y percibo como poco a poco va llegando. Comprendo que conseguirá alcanzarme antes de que logre terminar lo que he empezado.

     

                Avanza mudo el silencio, pero noto como la sangre corre por mis venas, como late el corazón en mis sienes y se apodera de mí una sensación de que la realidad cambia, se desenfoca y se vuelve frágil a mi alrededor difuminándose para transformarse en un conjunto de sombras y luces. Yo continúo mi particular viaje impulsada por una corriente cálida y suave.

     

                Sus garras dejan de hacer ruido y yo alcanzo una espiral que me empuja hacia un centro de paz irreal. Es un sueño artificial, sintético. Un sueño ilícito a plena luz del día.

     

                Se difuminan los gritos, no oigo los sonidos televisivos, no hay nada más que mi cabeza dando vueltas hacia un lugar oscuro y lejano. Trato de centrar mi vista en el libro que tengo delante, y todo alrededor se torna inexistente.

     

                Sus pisadas se detienen. Eso es que lo tengo detrás, ya ha llegado y está parado. Noto su respiración pausada. Arriba, abajo, arriba, abajo… Su aliento cálido en mi nuca. La realidad se transforma y se vuelve confusa una vez más. Es una lucha que se que perderé.

     

                Cuando entiendo que ya no tengo escapatoria me abandono a sus garras, si consigue llevarme lejos de aquí, mucho mejor. Así fue como mientras leía, la chiquilla mimada que algún día fui se abrigó entre las  cubiertas frías  y fue cerrando los ojos, mientras el día se apresuraba a pasar entre los dedos.

    ME VOY DE VIAJE

    ME VOY DE VIAJE

      

                Me desperezo con tranquilidad, tengo todo el tiempo del mundo por delante. Me llevo las manos a la cara ahuecándolas y restregando mi rostro, como reconociéndolo nuevo, estiro con calma cada músculo y con un gesto fugaz salto de la cama. Hoy es el gran día, me voy, tal vez por mucho tiempo o quizás para siempre. Otro lugar, con un  olor desconocido, calles sin recuerdos, sin sentimientos, sin nada. Calles que yo veo como un lienzo en blanco sobre el que volver a pintar un futuro lleno de nuevas sensaciones. Dejando atrás una ciudad plagada de sentimientos, de recuerdos, que ya no serán los mismos a mí regreso.

     

                Cuando imagino como será ese lugar incierto, lo hago con optimismo para no defraudarme. Se que existe ese territorio perfecto, me está esperando y cuando llegue lo reconoceré. No me importa su tamaño, o sus gentes, o sus tiendas, son cosas a las que me puedo acostumbrar, pero ese lugar tiene mar. Un mar de color verdoso claro, y un puerto donde todos los barcos con nombre de mujer reposan las largas noches de invierno, y los cortos días de tormenta. A lo lejos se verán las montañas, arrojando su orgullo sobre el valle, y los atardeceres se esconderán tras ellas con su perfecto color naranja, tiñendo de luz mi territorio, mis manos, mi pelo…      

     

                Debo llevarme solo lo indispensable, y es una decisión importante, porque presiento que lo que quede fuera de esta maleta, se alejará para siempre y ya no volveré a verlo. Así que con cuidado abro mi vieja maleta sobre la cama meditando el siguiente movimiento

                               

                Lo primero que me llevo es el retrato de tu sonrisa, cálida amiga y consuelo en todos mis dolores. Esa sonrisa que acude a mi llamada cuando mi boca permanece cerrada y son mis entrañas las que gritan. Ahora que lo pienso, creo que necesitaré también mi valentía olvidada para afrontar lo que me espera sin más ayuda que la mía.

     

                - ¡Los remordimientos los dejaré fuera!- Digo en algo mientras pienso que en el

    momento previo al amor todos aman, y que esa es la única ley segura.

     

                Tengo que llevarme también tus ojos, a través de ellos descubrí otros colores, otros sabores, otra perspectiva del mundo.

               

                Con gestos mecánicos mis manos empiezan a cortar el aire,  colocando todo con sumo cuidado para que me cojan el mayor número de cosas posibles. Entonces atrapo la amistad de Almudena, que llegó en el momento justo, salvadora, y la sonrisa de Esther permanentemente pegada a su cara.

     

                Podría llevarme también la guitarra, pero prefiero llevar en mis oídos el recuerdo de aquellos acordes, de mis ojos cerrados buscando dentro de mí, de las tardes en el parque mascando chuchameles y sacando sonidos de aquellas cuerdas fatigadas ya de tanto uso.

     

                Mirando la maleta fijamente descubro, que llevo cosas muy importantes, sin embargo ocupan muy poco y decido cargarla un poco más, así que guardo también la sensibilidad de Jordi, y las teorías y conversaciones con Simón.

     

                Como el equipaje no parece pesar, ni estar demasiado lleno, introduzco el renovado aliento para disfrutar la vida proporcionado por Laura, Lourdes, Rocío, Ana, Cris, Juan… conversaciones ebrias e interminables con Albar… La magia de Elena que aparece en los momentos menos esperados para librarnos del tedio… atrapo también la sensación de sentirme un ser diminuto con enormes alas transparentes a lado de Irene…La fantasía y vitalidad de Fátima…

     

                En un cofre especial, con una madera secreta que al desplazarla deja al descubierto una llave, me llevo la sensación de protección que sentía cuando era una niña y mi padre me abrazaba. Los disfraces cosidos a mano de mamá, la leche con galletas de la abuela Juana, y un hada amiga de mi abuela Ramona que movía el árbol en el patio de las traviesas. El olor a humedad del ático y el crujido del viejo columpio antes de que el abuelo le echara aceite.

     

                Los breves o prolongados encuentros que tuve con toda la gente que me conoció, que los atesoro como experiencias para toda la vida.

     

                Y además no quiero olvidarme de guardar la cámara de fotos, la libreta, y un par de bolígrafos.

     

                Dejo atrás el recuerdo de la vieja bicicleta negra, el perro que nunca tuve, mis primeras veces, tal vez por que proyecte resucitarlas en ese nuevo lugar, y todos mis resentimientos y deudas, olvidados los primeros pagadas las segundas.

     

                Cuando estoy a punto de cerrar la maleta, observo su interior todavía veo el fondo, y evidencio que se encuentran: la libreta verde y dos bolígrafos, la cámara que David me cambió por la mía y un cofre de madera. El resto del equipaje es invisible y sin embargo pesa.

     

                ¡Adiós! aquí empieza mi viaje.

    LA FLOR EN EL CAMINO

    LA FLOR EN EL CAMINO

      ¡Era flor de un día!

    marchita en un momento.

    Usada, seca, consumida.

    Floreció con fugaz encanto

    para tornarse mustia cuando la disfruto.

      La flor en el camino promete su olor

    vende sus semillas, sus colores

    encuentro en sus pétalos

    la copia de mis dolores.

    En sus principios

    la copia de mis deseos.

      La miro con ojos de fuego

    cuando se cruza en mi destino

    murmura un lenguaje nuevo

    se apodera de mi mente

    reluce en su edén para extinguirse

    sin dolor ni sentimiento.

      ¡Era flor de un día!

    Decora un jarrón hecho añicos

    con otras flores consumidas

    que en un rincón

    florecen cuando resucito

    días de otoño en lugares ajenos.

    img184/2293/olorhh2.jpg

    DILEMA

     

    DILEMA

    ¡No voy a llamarle!

    ¡Voy a llamarle!

    ¡Mierda no tenía que haberlo llamado!